NFC en todas partes, en muy poco tiempo.

“La tecnología debería ser como el oxígeno: ubicua, necesaria e invisible”

Chris Lehmann

La innovación tiene sus raíces en la curiosidad. Y seguramente estaremos de acuerdo en que no es suficiente. Al espíritu inquieto del hombre hay que añadirle esa cualidad innata de no conformarnos con los logros alcanzados. Siempre estamos dispuestos a dar un paso más. Esa ha sido, en esencia, la causa del desarrollo alcanzado por la sociedad en los diversos campos del conocimiento.

 

Hemos evolucionado, no cabe duda, y no solo en el sentido biológico de la evolución de las especies.  En el supuesto que nos durmieramos a finales de los años noventa y despertásemos en la actualidad, muchas serían las cosas que tuviéramos que “desaprender” para insertarnos en la cambiada y cambiante sociedad del siglo XXI. Y es que desde finales de la pasada centuria venimos escuchando el término Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, conocidas por sus siglas TIC. El concepto surge de la convergencia de la tecnología electrónica, el software y las infraestructuras de las telecomunicaciones. Esta triple asociación cambia por completo la concepción que teníamos del proceso de la comunicación y se abre a nuevos paradigmas y a horizontes más  lejanos.

 

Las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC)  nos demuestran fehacientemente lo que una sociedad es o quiere llegar a ser. Siguiendo el concepto de interconectividad,  internet se convierte en la metáfora del hombre hiperconectado, quien desde un mismo dispositivo electrónico, su propio teléfono móvil, es capaz de navegar por varios sitios de la red de redes a la vez, enviar mensajes de texto, conectarse con familiares y amigos, transmitir flujos de vídeo, texto y gráficos en una amplia variedad de métodos de comunicación alternativos que nos permiten interactuar directamente y de forma casi instantánea con otras personas. El cambiante panorama tecnológico nos obliga a desaprender, nunca olvidar, nuestras antiguas formas de interactuar con la tecnología para adquirir nuevas competencias que nos permitan hacer más dinámica nuestra vida en el ámbito social, cultural y económico. Nos hemos convertido en un hombre más eficiente, capaz de sacarle el máximo de provecho a los formatos inéditos de contenidos como formas diferenciadoras de consumo.

 

Los logros alcanzados en el campo tecnológico son impresionantes. Las nuevas  tecnologías han transformado nuestras costumbres, modos de comportamiento y formas de comunicarnos. Han roto las barreras de comunicación que existían. Hemos pasado del correo postal a la comunicación telefónica. Con la aparición de  telefonía móvil las experiencias se fueron haciendo más diversas, ya no tenemos que estar anclados a un teléfono, podemos soltar las ataduras de los cables de la telefonía fija tradicional y disfrutar de total libertad de movimiento. Con la aparición de nuevas Tecnologías de la Información y la Comunicación las experiencias aumentaron y la telefonía móvil es la que más se ha beneficiado. El teléfono móvil se convirtió en lo que conocemos como teléfono inteligente al adquirir funcionalidades que van mucho más allá de la simple comunicación por la voz o el envío de mensajes de texto. Unificó en sí mismo capacidades de varios dispositivos como PDA, cámara de fotos, agenda electrónica , GPS, reproductor multimedia, la posibilidad de conectarnos a internet e intercambiar archivos sin tener que conectarlo a un ordenador como las más representativas. Hoy podemos hacer videoconferencias con personas que se encuentren en cualquier parte del mundo, acceder a la información con más facilidad, de manera intuitiva y eficiente.

 

Muchas son las nuevas tecnologías de la Información y la comunicación que se han creado en los últimos años. Basadas en el criterio de convergencia tecnológica, sistemas tecnológicos que inicialmente se veían por separado e incompatibles como la voz, el video, la transmisión de datos y la comunicación entre dispositivos se unen  en el teléfono móvil e interactúan entre sí sinérgicamente para crear nuevas posibilidades y experiencias. Hoy es posible comunicar varios teléfonos móviles para intercambiar información a través de Bluetooth, conectarnos  por videoconferencia gracias a Skype, localizar nuestro teléfono gracias al posicionamiento por GPS, consultar las noticias en varios portales digitales a la vez y hasta usar nuestro teléfono móvil como cartera digital. Todas estas nuevas competencias son posibles gracias a la convergencia de varias tecnologías diferentes. A Bluetooth, Skype, Whatsapp, navegación por la red a 3G y 4G y muchas otras  se suma NFC, tecnología que hace posible la transmisión de datos a corto alcance y alta frecuencia. NFC es la responsable de que podamos usar nuestro teléfono móvil como cartera digital y desprendernos del dinero en efectivo para agilizar nuestros pagos, eludir las largas colas y olvidarnos del cambio. Además nos abre las puertas a muchas otras experiencias. Surgió como una nueva forma de pago sin contacto pero sus competencias nos ofrecen un sin número de posibilidades más, extensibles a casi todas las ramas de la vida.

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